Facilidad y autonomía en la aplicación de sal.
Efectividad máxima de tratamientos en peces.
Mejora el control biosanitario, ya que elimina el ingreso de agentes
externos mediante la utilización de un producto estable y certificado.
Menor estrés de peces durante los tratamientos.
Control total de dosis aplicadas mediante contador de litros.
Disminuye el uso de químicos.
Ayuda al control de Nitritos en sistemas de recirculación.
Fuente hídrica propia de cada centro.
Procesos SPL Industrial certificados ISO 9001.
Eliminación de logística interna de la sal versus reemplazo por tuberías.
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